Australia quiere que puedas desactivar las recomendaciones del algoritmo en tus redes sociales

Ilustración de un móvil con opciones de recomendaciones sociales frente al puerto de Sídney

Por Redacción Pangea IA · 8 de septiembre de 2026

Australia quiere que los usuarios puedan elegir entre recibir recomendaciones personalizadas en sus redes sociales o ver las cuentas que siguen. El Gobierno ha presentado este martes el borrador de su iniciativa «My Feed, My Way», incluida en una reforma de seguridad digital. Todavía está en consulta: no es una ley aprobada ni una función que se active hoy en todo el mundo.

Qué propone Australia para las redes sociales

Según el comunicado oficial del Gobierno australiano, las plataformas enviarían una notificación a usuarios nuevos y existentes para elegir el contenido de su pantalla de inicio. Quien lo desee podría mantener las recomendaciones personalizadas; quien las rechace vería a los amigos y creadores que haya decidido seguir.

La propuesta también abarca la protección de menores de 18 años en servicios como chatbots, juegos y aplicaciones. El incumplimiento del deber de cuidado podría acarrear sanciones de hasta 109,2 millones de dólares australianos, bajo supervisión de eSafety. El Ejecutivo prevé presentar el texto al Parlamento durante este año, después de recabar aportaciones.

Elegir las recomendaciones no equivale a eliminar toda la IA

Para entender el cambio, conviene distinguir dos decisiones: a quién sigues y qué te recomienda una plataforma. Puedes seguir a un grupo pequeño de personas y, aun así, encontrarte con publicaciones de muchas otras cuentas en la pantalla principal. La discusión australiana se centra en quién controla esa selección.

La expresión «desactivar el algoritmo» resulta llamativa, pero puede llevar a confusión. Una aplicación sigue necesitando reglas informáticas para funcionar, incluso si muestra publicaciones por fecha. Elegir una vista sin recomendaciones personalizadas tampoco demuestra que se hayan desactivado otros sistemas automáticos del servicio.

Por eso no debe interpretarse el anuncio como una promesa de redes sin publicidad, sin moderación o sin tratamiento de datos. Son cuestiones diferentes de la elección del contenido recomendado. El alcance de cada obligación dependerá del texto definitivo y de su aplicación.

Por qué algunos usuarios querrán mantener el algoritmo

La ministra de Comunicaciones, Anika Wells, reconoció en una entrevista publicada el 7 de septiembre que muchas personas valoran las recomendaciones por entretenimiento o porque les permiten descubrir negocios cercanos. Su planteamiento es que las plataformas ofrezcan una elección y la respeten.

Ese es el equilibrio que merece atención. Descubrir un creador que no conocías puede ser útil; recibir contenido que no has pedido también puede resultar agotador. Una misma persona podría preferir descubrimiento en determinados momentos y una selección más limitada en otros.

Desde el punto de vista del usuario, la prueba práctica será sencilla: encontrar la opción, comprender qué cambia y comprobar que la aplicación respeta lo elegido. La mera existencia de un ajuste no garantiza por sí sola una experiencia fácil de controlar.

Qué significa para España: Europa ya tiene un antecedente

La propuesta australiana no cambia directamente las reglas españolas. En la Unión Europea, la Ley de Servicios Digitales exige a las plataformas y buscadores designados de muy gran tamaño ofrecer una opción en sus sistemas de recomendación que no se base en la elaboración de perfiles de los usuarios.

La Comisión Europea explica que estas alternativas permiten elegir criterios distintos de la personalización, como el orden cronológico. También recoge la prohibición de interfaces engañosas que dificulten decisiones libres e informadas.

Esto evita una lectura equivocada del anuncio: Australia no está inventando desde cero el derecho a tener alternativas a la personalización. La comparación relevante es cómo se ofrece esa elección y qué mecanismos existen para hacerla efectiva.

Qué podría cambiar para creadores y pequeñas empresas

Como análisis, una mayor adopción de vistas centradas en cuentas seguidas podría modificar la forma de llegar a nuevas audiencias. Los negocios y creadores que dependen del descubrimiento mediante recomendaciones tendrían motivos para observar el cambio. No hay datos que permitan calcular ahora una caída de alcance o de ingresos por esta propuesta.

También podría ganar importancia conseguir seguidores que quieran volver de forma voluntaria. Esa posibilidad no significa que desaparezcan las recomendaciones: parte del público puede seguir eligiéndolas. El resultado dependerá tanto del diseño de las plataformas como de las preferencias reales de las personas.

El debate conecta con una cuestión más amplia que tratamos en Pangea IA: qué límites y responsabilidades deben acompañar a la inteligencia artificial. En este caso, la pregunta se sitúa en una experiencia cotidiana: quién decide lo que aparece cuando abrimos una red social.

Qué falta para que la propuesta se convierta en un cambio real

Habrá que seguir la consulta, la versión que llegue al Parlamento y las posibles modificaciones durante su tramitación. Hasta entonces, conviene separar el objetivo político de los resultados: ofrecer más control es la intención anunciada; demostrar que ese control funciona será el siguiente paso.

Para los lectores, la noticia merece atención por algo muy concreto. El diseño de una pantalla de inicio condiciona lo que descubrimos y a quién prestamos atención. Poder escoger sus criterios puede resultar tan relevante como las nuevas capacidades de los modelos de IA.

Imagen destacada generada con inteligencia artificial. Representa una interfaz ilustrativa, no una aplicación real. Fuentes revisadas el 8 de septiembre de 2026.

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