Por Redacción Pangea IA · 5 de octubre de 2026
Sony Music ha pedido a las plataformas que retiren más de 260.000 canciones generadas con IA que imitan sin permiso a sus artistas, según ha explicado la compañía al Financial Times. La cifra corresponde a las solicitudes acumuladas hasta finales de septiembre de 2026. Casi duplica las 135.000 que Sony contabilizaba a finales de marzo; no significa que todas esas pistas hayan sido ya eliminadas.
Qué tipo de canciones denuncia Sony
El problema incluye grabaciones que reproducen artificialmente voces o identidades reconocibles de artistas. Sony mencionó imitaciones de intérpretes actuales e históricos; el reportaje cita, entre otros, a Harry Styles y Adele. Estos audios pueden circular como si fueran lanzamientos auténticos, confundir a los oyentes y aprovechar la popularidad de músicos que no han autorizado la grabación.
Hay otro fenómeno distinto: productores que crean pistas en masa y utilizan reproducciones automatizadas para cobrar regalías. Una canción hecha con IA no constituye necesariamente un fraude. El engaño aparece cuando se suplanta a una persona, se simula una autoría o se manipulan las escuchas para obtener pagos indebidos.
Por qué importa la cifra
La subida de solicitudes en seis meses muestra la presión que afrontan las plataformas para identificar contenidos y tramitar reclamaciones. El número procede de Sony y describe su propia actividad de retirada, no una estadística de toda la industria musical. Tampoco permite saber cuántas canciones siguen disponibles o cuántas vuelven a subirse después con otros nombres.
La cuestión de fondo es que generar audio y publicarlo se ha vuelto mucho más sencillo. Detectar una voz imitada, comprobar los derechos y decidir una retirada requiere un procedimiento que proteja tanto a los artistas como a quienes publican música legítima.
Qué puede hacer quien escucha música
Cuando un tema sorprendente aparece atribuido a un artista conocido, conviene comprobar si figura también en sus canales oficiales o en el catálogo de su discográfica. La calidad de una voz sintética por sí sola ya no garantiza que una grabación sea real. Las plataformas, por su parte, deberán afinar las señales de procedencia y las vías de reclamación.
Para la industria, esta noticia refleja una tensión más amplia: la IA puede abrir nuevas formas de creación musical, pero su uso para hacerse pasar por artistas y desviar ingresos exige controles verificables. Las solicitudes de Sony son una medida de la escala del problema que denuncia; sus resultados dependerán de la respuesta de cada servicio de distribución.
Fuente
Financial Times: Sony Music steps up fight against streaming fraud, 5 de octubre de 2026. Las cifras y ejemplos de esta noticia se atribuyen a la información facilitada por Sony Music a ese medio.
Imagen de cabecera: ilustración conceptual generada con IA para Pangea IA.


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