Por Redacción Pangea IA · 2 de octubre de 2026
ChatGPT incorpora una prueba virtual de ropa y complementos desde las fichas de producto, además de una opción para guardar artículos en favoritos. La novedad, anunciada el 1 de octubre, permite aportar una foto propia y generar una imagen aproximada con la prenda elegida. Está descrita por OpenAI para la versión móvil y la web; la aparición del botón puede depender del producto y del despliegue en la cuenta.
Es una función atractiva para decidir si merece la pena investigar un artículo, pero no equivale a ponerse la ropa. La propia documentación advierte de que la imagen puede diferir tanto del producto como del aspecto real de la persona y no garantiza la talla. La medida del fabricante, el tejido y la política de devolución siguen siendo más útiles para decidir la compra.
Qué ha anunciado OpenAI
La empresa añade un botón «Try on» a determinadas fichas de ropa y accesorios que aparecen en los resultados de compra de ChatGPT. Al pulsarlo, el usuario puede hacerse una foto o subir una imagen y pedir una representación de cómo podría verse ese artículo. La imagen se genera con ChatGPT Images; no es una fotografía de la persona llevando físicamente la prenda.
La otra novedad es la posibilidad de marcar artículos como favoritos y organizarlos en carpetas dentro de la biblioteca de ChatGPT. Esta función ayuda a comparar opciones sin tener que reconstruir cada búsqueda desde el principio. La aparición de productos está condicionada por la consulta y el catálogo disponible, así que no hay que interpretar una lista de resultados como un inventario completo del mercado.
TechCrunch sitúa el anuncio en la noche del 1 de octubre en España. Por eso es una novedad reciente, aunque el día que figura en las notas de la versión sea el anterior al de esta publicación.
Cómo usar la prueba virtual paso a paso
En ChatGPT, comienza por una búsqueda de compra concreta, por ejemplo: «Muéstrame chaquetas marrones para hombre de menos de 120 euros» o «busco un abrigo ligero para otoño». Si aparece una ficha de ropa o complementos con el botón «Try on», ábrela y selecciónalo. Después, toma o sube una foto en la que se vea la persona para la que quieres crear la vista previa. ChatGPT generará una imagen del resultado.
OpenAI describe otra vía: subir en una conversación la fotografía de una prenda o accesorio y pedir que muestre cómo podría quedar. Esa posibilidad puede ser útil si ya has encontrado un artículo fuera del carrusel de productos. En ambos casos, comprueba que la prenda representada conserve sus detalles antes de sacar conclusiones: color, corte y textura pueden variar en una imagen generada.
Si no ves el botón, comprueba primero que estás mirando una ficha compatible de ropa o complementos y que utilizas ChatGPT en el móvil o la web. OpenAI no identifica en su documentación consultada una lista exhaustiva de marcas, países, cuentas y planes con acceso al botón. No sería riguroso prometer que aparecerá para cualquier tienda o usuario en España.
Qué pasa con la foto que subes
Hay un detalle práctico que conviene conocer antes de usarla: la foto de referencia queda guardada para futuras pruebas virtuales. OpenAI indica que puede sustituirse o borrarse en «Configuración → Personalización → Fotos de referencia». Si prefieres no conservarla, revisa esa sección después de generar la prueba.
El hecho de que una imagen sirva para visualizar ropa no elimina la necesidad de pensar qué fotografía compartes. Puede incluir un rostro, elementos de la casa u otra información personal. Escoger una imagen sencilla y revisar el encuadre reduce lo que aportas para una tarea que, al fin y al cabo, solo pretende ayudarte a decidir sobre una compra. En cuentas personales, OpenAI indica que el contenido, incluidas imágenes, puede usarse para mejorar modelos según la configuración. Si no quieres que tus nuevas conversaciones se utilicen para entrenarlos, revisa «Configuración → Controles de datos → Mejorar el modelo para todos» y desactiva esa opción. Los controles pueden variar según el plan y el espacio de trabajo.
Qué puede ayudarte a decidir y qué no
La prueba virtual puede servir para comparar una combinación de colores, imaginar un estilo o descartar una prenda que no encaja con lo que buscabas. También ahorra pasos si estabas alternando entre varias tiendas y capturas. Su mayor utilidad es visual y exploratoria: aporta una idea antes de entrar en los detalles comerciales.
No conviene utilizarla para decidir una talla exacta. Una imagen no reproduce con fiabilidad la caída de un tejido, su elasticidad, la sensación al llevarlo o las medidas reales de una prenda concreta. Para comprar con criterio, comprueba la tabla de tallas del vendedor, las medidas propias, las especificaciones y las condiciones de devolución. OpenAI advierte expresamente de los límites de la representación.
Tampoco deduzcas que la primera ficha sugerida es la más barata o la mejor. El precio puede proceder de terceros y variar cuando se abre la página del vendedor. Una recomendación visualmente convincente merece una comprobación independiente de disponibilidad, coste final y reputación de la tienda.
Lo que cambia para las tiendas y las marcas
La decisión de compra empieza cada vez más a menudo dentro de un asistente que combina búsqueda, imágenes y conversación. Para una tienda, disponer de fichas claras, fotografías fieles y datos completos puede influir en cómo se presenta su catálogo. Sin embargo, el anuncio no equivale a que cualquier comercio pueda activar por sí mismo un botón «Try on» para todos sus productos.
El nuevo probador se suma a otras piezas del comercio con agentes. Ya analizamos cómo Shopify quiere abrir el proceso de compra a los agentes de IA. Son desarrollos distintos: visualizar una prenda ayuda a elegir; completar una operación requiere además disponibilidad, pagos y reglas de la tienda.
La confianza sigue siendo decisiva. En nuestro análisis sobre los riesgos de comprar con agentes de IA explicamos por qué conviene identificar con claridad quién vende, dónde se paga y quién responde si algo sale mal. La prueba virtual no modifica esas responsabilidades.
Una función útil si se interpreta bien
La novedad tiene potencial porque convierte una búsqueda de moda en una comparación más visual y personal. Un usuario puede encontrar prendas, guardar las que le interesan y hacerse una idea de cómo podrían combinarse sin salir de ChatGPT. Esa comodidad es real, siempre que el resultado se trate como una simulación.
El siguiente punto a vigilar es el alcance efectivo del despliegue: para cuántos artículos aparece el botón, cuántas tiendas aportan fichas fiables y cómo responde la generación ante distintas tallas, tejidos y fotografías. Por ahora, el consejo más sólido es usar la vista previa para explorar y confirmar la compra con los datos del vendedor.
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Fuentes consultadas
OpenAI: notas de la versión de ChatGPT, 1 de octubre de 2026; OpenAI: guía de compras y prueba virtual en ChatGPT; TechCrunch: anuncio y contexto del lanzamiento, 1 de octubre de 2026; Engadget: funcionamiento y contexto; OpenAI: controles de datos.
Fuentes consultadas el 2 de octubre de 2026. Imagen destacada: ilustración conceptual generada con IA; no representa la interfaz real de ChatGPT.


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