Por Redacción Pangea IA · 30 de agosto de 2026
Nvidia ha dado una de las señales más contundentes de que la inversión mundial en inteligencia artificial todavía no ha tocado techo. La compañía espera aumentar sus ingresos aproximadamente un 70 % en su ejercicio fiscal 2028, que termina en enero de 2028, muy por encima de lo que anticipaba el mercado. El dato es especialmente llamativo porque la empresa asegura que la previsión está limitada por la oferta: la demanda de capacidad de cálculo sería aún mayor que los chips y componentes que puede suministrar.
Qué ha anunciado Nvidia exactamente
Nvidia presentó el 26 de agosto los resultados de su segundo trimestre fiscal de 2027. La compañía registró unos ingresos de 96.221 millones de dólares, un 18 % más que en el trimestre anterior y un 106 % más que un año antes. El beneficio neto alcanzó los 59.688 millones de dólares y el margen bruto se situó en el 75 %.
El motor sigue siendo el negocio de centros de datos. Esta división facturó 89.000 millones de dólares en solo tres meses, un 117 % más interanual. Dicho de otro modo, más de nueve de cada diez dólares ingresados por Nvidia procedieron ya de la infraestructura que utilizan centros de datos, proveedores de nube, laboratorios de IA, empresas y gobiernos.
- Ingresos trimestrales: 96.221 millones de dólares, un 106 % más interanual.
- Centros de datos: 89.000 millones, con un crecimiento del 117 %.
- Previsión para el trimestre actual: 108.000 millones, con un margen de variación del 2 %.
- Previsión para el ejercicio fiscal 2028: crecimiento aproximado del 70 %.
La cifra del 70 % no apareció en el comunicado inicial, sino en la conferencia con analistas. La directora financiera, Colette Kress, explicó que las previsiones de los clientes apuntan a que el crecimiento de Nvidia podría incluso duplicarse el próximo año. Sin embargo, la empresa utiliza una estimación más prudente porque espera que la capacidad de producción siga siendo un cuello de botella al menos hasta el final de ese ejercicio.
Una previsión poco habitual y muy por encima del mercado
Las compañías cotizadas suelen ofrecer una orientación para el trimestre siguiente y, en algunos casos, para el año en curso. Anticipar el crecimiento de un ejercicio que todavía no ha comenzado es mucho menos frecuente, especialmente en un sector tan cambiante como el de los semiconductores. Por eso la previsión de Nvidia ha tenido más impacto que el propio récord trimestral.
Antes de conocerse los resultados, el consenso de los analistas esperaba un crecimiento cercano al 44 % para ese periodo, según Reuters. Nvidia eleva esa referencia hasta aproximadamente el 70 %. La diferencia transmite dos mensajes: la compañía tiene una visibilidad excepcional sobre los pedidos futuros y considera que el despliegue de infraestructura de IA continuará durante varios años.
Conviene, no obstante, interpretar correctamente el dato. Se trata de una previsión empresarial, no de ingresos garantizados. Puede cambiar si se retrasan centros de datos, cae la inversión de los grandes clientes, aparecen restricciones comerciales o empeoran las condiciones económicas. También parte de una base cada vez mayor, por lo que mantener tasas tan elevadas exige vender decenas de miles de millones adicionales cada trimestre.
La inteligencia artificial se convierte en infraestructura
Jensen Huang, fundador y consejero delegado de Nvidia, sostiene que la IA ha alcanzado un punto de inflexión: los modelos ya realizan trabajo útil y las empresas empiezan a convertir su uso en ingresos o ahorro de costes. Su frase más reveladora fue que la capacidad de cálculo se está convirtiendo en facturación. La tesis de Nvidia es que cuantos más agentes, buscadores, asistentes, robots y modelos científicos se utilicen, más centros de datos serán necesarios para entrenarlos y atender sus respuestas.
Esta segunda fase de la IA no depende únicamente de crear modelos más grandes. También requiere millones de procesos de inferencia diarios: cada consulta, traducción, vídeo generado, análisis de documentos o acción realizada por un agente consume capacidad de cálculo. El mercado se desplaza así desde unos pocos entrenamientos extraordinariamente caros hacia una demanda continua de cómputo.
La compañía estima que la cartera pendiente del sector de la nube supera los dos billones de dólares y que el gasto de capital de los cinco mayores proveedores podría alcanzar cerca de 800.000 millones en 2026 y 1,3 billones en 2027. Son estimaciones de Nvidia y deben leerse como parte de su visión comercial, pero ayudan a entender la escala que esperan los fabricantes.
Vera Rubin y el acuerdo de dos millones de GPU con AWS
El crecimiento previsto se apoya en Vera Rubin, la nueva plataforma de Nvidia para centros de datos. Ya ha entrado en producción y está siendo desplegada por proveedores como Amazon Web Services, Google Cloud, Microsoft Azure, Oracle Cloud Infrastructure, CoreWeave y Nebius. Nvidia espera que Vera Rubin represente alrededor del 20 % de los ingresos de centros de datos en el trimestre actual.
El acuerdo más llamativo es la ampliación de la colaboración con AWS. Amazon desplegará dos millones de GPU adicionales desde este trimestre hasta el segundo trimestre fiscal de 2029. También incorporará procesadores Vera, modelos abiertos Nemotron y tecnologías de Nvidia para sus robots de almacén. No se ha publicado el valor total del contrato, por lo que no resulta correcto calcularlo multiplicando un precio minorista por dos millones de unidades: los sistemas completos, servicios, descuentos y calendarios de entrega hacen que esa cuenta sea mucho más compleja.
La operación muestra que Nvidia quiere ir más allá de vender aceleradores. Su estrategia combina GPU, CPU, redes, software, modelos y diseños completos de centros de datos. Esa integración dificulta que un competidor sustituya una sola pieza sin modificar el resto del sistema. Al mismo tiempo, explica por qué empresas como OpenAI buscan alternativas propias. En Pangea IA analizamos recientemente Jalapeño, el chip de OpenAI que pretende reducir la dependencia de Nvidia.
El verdadero límite no es la demanda, sino la memoria
Una GPU de IA no trabaja sola. Necesita memoria de gran ancho de banda, procesadores, redes, sistemas de refrigeración, energía eléctrica y numerosos componentes fabricados por proveedores distintos. Nvidia puede diseñar más aceleradores de los que el ecosistema es capaz de entregar si escasea cualquiera de esas piezas.
La compañía advierte de que los costes de los componentes de memoria han aumentado con fuerza y de que la oferta seguirá restringiendo su expansión. Para el trimestre actual espera que el margen bruto baje del 75 % al 74 %, pese al crecimiento de los ingresos. Esta presión encaja con la escasez de memoria provocada por la expansión de los centros de datos de IA, que beneficia a fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron, pero encarece ordenadores, servidores y dispositivos.
Que la previsión sea “limitada por la oferta” significa que Nvidia cree que podría vender más si dispusiera de suficientes componentes. También implica un riesgo: una parte de los clientes puede buscar chips alternativos, diseñar aceleradores propios o retrasar proyectos si los precios y los plazos resultan excesivos. La escasez refuerza el poder de Nvidia a corto plazo, pero incentiva la competencia a largo plazo.
China queda fuera de la previsión trimestral
La orientación de 108.000 millones de dólares para el tercer trimestre no incluye ingresos por GPU de computación para centros de datos en China. Las restricciones estadounidenses a la exportación, las autorizaciones necesarias y la respuesta regulatoria china convierten ese mercado en una de las principales incertidumbres.
Excluir China hace que la previsión resulte más conservadora, pero no elimina el riesgo geopolítico. Nvidia depende de una cadena de suministro internacional y de clientes repartidos por todo el mundo. Nuevos controles sobre chips, memoria, equipos de fabricación o inversiones podrían alterar tanto la oferta como la demanda. Además, China está acelerando el desarrollo de alternativas nacionales, lo que puede reducir la posición de Nvidia a largo plazo incluso si se relajan algunas restricciones.
¿Confirma el dato que no existe una burbuja de IA?
Los resultados demuestran que la demanda actual es real: Nvidia factura, genera beneficios y recibe pedidos de clientes identificables. Pero no resuelven por sí solos el debate sobre una posible burbuja. Una burbuja no exige que la tecnología sea inútil; puede aparecer cuando las expectativas, las valoraciones o la capacidad construida crecen más deprisa que los ingresos finales que esa infraestructura será capaz de producir.
Los grandes proveedores de nube compiten por no quedarse atrás y pueden invertir simultáneamente más capacidad de la que el mercado necesite en determinados momentos. También existe concentración: una parte relevante de los ingresos de Nvidia depende de un grupo reducido de empresas con presupuestos enormes. Si una de ellas modera su inversión, el impacto puede sentirse rápidamente.
En el sentido contrario, la IA empieza a extenderse desde los laboratorios pioneros hacia empresas, administraciones, investigación científica, vehículos, robots y dispositivos. Nvidia asegura que sus clientes de nube utilizan plenamente la capacidad instalada. La pregunta decisiva ya no es si habrá demanda, sino si el valor económico producido por los modelos crecerá lo suficiente para justificar un despliegue de estas dimensiones.
Qué significa para empresas y usuarios
Para las empresas que utilizan servicios de IA, la expansión debería traducirse en modelos más rápidos, capaces y disponibles. Una mayor oferta de cómputo puede reducir el coste por tarea con el tiempo, aunque la escasez de memoria y energía podría retrasar esa bajada. También aumentará la competencia entre proveedores de nube y plataformas, lo que facilitará elegir entre modelos cerrados, abiertos y especializados.
Para los consumidores, el efecto será indirecto. Los asistentes incorporarán más funciones de voz, vídeo, traducción y agentes capaces de ejecutar acciones. Al mismo tiempo, la demanda de memoria puede encarecer temporalmente ordenadores, móviles y almacenamiento. El crecimiento de los centros de datos también intensificará el debate sobre consumo eléctrico, agua, redes y permisos locales.
Para Nvidia, el reto consiste en transformar su liderazgo en una plataforma duradera. La posible operación de Nvidia sobre Hugging Face, todavía no confirmada como adquisición cerrada, encajaría en esa estrategia de controlar más capas del ecosistema, desde el hardware hasta los modelos y las herramientas de desarrollo.
Los riesgos que pueden frenar el crecimiento
- Memoria y cadena de suministro: la falta de componentes puede impedir atender pedidos y elevar costes.
- Competencia: AMD, fabricantes asiáticos y chips propios de Amazon, Google, Microsoft u OpenAI pueden reducir la dependencia de Nvidia.
- China y regulación: las restricciones comerciales pueden cerrar mercados o fragmentar la tecnología mundial.
- Concentración de clientes: una reducción del gasto de los grandes proveedores de nube afectaría con rapidez.
- Rentabilidad de la IA: si los usuarios finales no generan suficiente valor, algunos proyectos podrían aplazarse.
- Energía e infraestructuras: la disponibilidad de electricidad, terrenos y permisos ya condiciona nuevos centros de datos.
Estos riesgos no contradicen el crecimiento actual. Explican por qué una previsión extraordinaria no debe confundirse con una garantía ni con una recomendación de inversión. La evolución de una acción depende también de su valoración previa, de las expectativas del mercado y de factores financieros que van mucho más allá de los ingresos.
Qué habrá que vigilar ahora
El primer indicador será si Nvidia alcanza los 108.000 millones previstos para el trimestre actual sin que el margen se deteriore más de lo esperado. Después habrá que comprobar el ritmo de producción de Vera Rubin, las entregas a AWS y la capacidad de los fabricantes de memoria para ampliar la oferta.
También será importante observar si la demanda se diversifica. Un crecimiento apoyado en empresas, gobiernos, laboratorios pequeños y aplicaciones industriales sería más resistente que otro concentrado únicamente en cuatro o cinco gigantes tecnológicos. Nvidia asegura que sus clientes industriales, empresariales, soberanos y proveedores alternativos de nube crecieron un 138 % interanual, una señal favorable que tendrá que mantenerse.
Por último, habrá que comparar el gasto en infraestructura con los ingresos que la IA genera para quienes compran esos chips. Esa relación decidirá si estamos ante una expansión sostenible o ante una fase de sobreinversión que deberá corregirse más adelante.
La carrera mundial por la IA todavía acelera
La previsión de Nvidia es relevante porque desplaza el debate. Ya no se trata solo de si la inteligencia artificial seguirá creciendo en 2026, sino de cuánta infraestructura podrá construirse hasta 2028. La compañía considera que el mercado absorbería incluso más capacidad de la que puede fabricar, una afirmación excepcional para una empresa que ya factura cerca de 100.000 millones de dólares por trimestre.
El 70 % anticipado no garantiza que todas las inversiones en IA sean rentables ni elimina los riesgos de burbuja, competencia o regulación. Sí confirma que los mayores actores tecnológicos siguen destinando recursos sin precedentes a convertir la IA en una infraestructura comparable a la nube. Nvidia continúa en el centro de esa transformación, pero su mayor desafío puede ser precisamente satisfacer una demanda que crece más deprisa que la memoria, la energía y las fábricas necesarias para atenderla.
La IA de NVIDIA también llega al ordenador personal
La demanda de chips que impulsa el crecimiento de NVIDIA no procede únicamente de los centros de datos. Las GPU GeForce con arquitectura Blackwell también permiten ejecutar modelos de lenguaje, generación de imágenes y transcripción directamente en un PC. Hemos analizado una de las opciones con 16 GB de memoria para entender qué puede hacer realmente y cuáles son sus límites.
Fuentes consultadas
- Nvidia: resultados del segundo trimestre fiscal de 2027, 26 de agosto de 2026.
- Nvidia: transcripción oficial de la conferencia de resultados, 26 de agosto de 2026.
- Reuters: Nvidia prevé un crecimiento del 70 % y advierte de límites de suministro, 26 de agosto de 2026.
- Associated Press: la demanda de chips de IA impulsa los resultados de Nvidia, 27 de agosto de 2026.


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